Fumar es uno de los factores que más comprometen la salud de la piel y la capacidad del cuerpo para regenerarse. En cirugía estética, donde la correcta cicatrización es esencial para obtener resultados armónicos y seguros, el tabaco se convierte en un enemigo directo.
En la consulta del Dr. Escariz, cirujano plástico en Madrid, acompañamos a cada paciente para garantizar una recuperación óptima, y el control del tabaco es una parte fundamental de este proceso.
En este artículo de nuestro blog os explicamos cómo afecta fumar a la cicatrización, por qué puede complicar procedimientos como la rinoplastia, la abdominoplastia o el lifting facial y qué recomendaciones damos en consulta para proteger tu salud y el resultado de la cirugía.
¿Por qué el tabaco empeora la cicatrización?
Las sustancias del tabaco -especialmente la nicotina y el monóxido de carbono- reducen el aporte de oxígeno a los tejidos, dificultando su regeneración y cicatrización . Esto provoca:
- Cicatrización más lenta y de peor calidad.
- Mayor riesgo de necrosis cutánea, especialmente en cirugías con amplios despegamientos.
- Incremento de hematomas e infecciones.
- Peor respuesta a la anestesia y más complicaciones respiratorias.
Para intervenciones como las que realizamos en la consulta del Dr. Escariz, este impacto puede comprometer no solo la estética del resultado, sino también la seguridad del procedimiento.
Cirugías donde el tabaco tiene mayor impacto
- Lifting facial
El lifting requiere una adecuada irrigación sanguínea para que la piel cicatrice correctamente. En fumadores, el riesgo de necrosis o mala cicatrización es significativamente mayor.
- Rinoplastia
Aunque se trata de una cirugía ósea y cartilaginosa, el tabaco afecta a la mucosa interna, retrasa la recuperación y puede aumentar la inflamación, por lo que el resultado estético se puede llegar a ver alterado.
- Abdominoplastia
Es una de las cirugías más sensibles al consumo de tabaco. La falta de oxigenación puede comprometer la cicatrización del amplio despegamiento necesario en este procedimiento.
- Cirugía mamaria
En el aumento, reducción o mastopexia, fumar afecta a la piel y a la vascularización del complejo areola-pezón, elevando el riesgo de complicaciones e incluso de pérdidas de tejidos.
¿Cuándo debe dejar de fumar un paciente que quiere operarse?
En nuestra consulta, siempre recomendamos dejar de fumar al menos 4 semanas antes de la cirugía y mantener la abstinencia 4 semanas después de la intervención.
Este periodo permite mejorar la oxigenación de la sangre y reducir significativamente los riesgos.
Nota Importante: por si no lo sabes, los vapeadores también contienen nicotina, por lo que no son una alternativa segura antes de una cirugía.
Consejos para pacientes fumadores antes de operarse
Desde la consulta del Dr. Escariz os recordamos que SIEMPRE es importante tener en cuenta antes de operarse:
- Informa siempre al cirujano sobre tu consumo de tabaco y sigue estrictamente las pautas pre y post operatorias.
- Busca apoyo para dejar el tabaco progresivamente. Planear bien este proceso es parte del éxito en tu cirugía.
Dejar de fumar no solo favorece una mejor recuperación, sino que mejora de forma notable la calidad del resultado final.
El tabaco afecta de forma directa y contundente a la cicatrización y, por tanto, al resultado final de cualquier intervención estética. Si estás pensando en operarte, este puede ser el mejor momento para dejar el tabaco y asegurar una recuperación segura y un resultado óptimo.
El equipo del Dr. Escariz te acompañará en cada paso del proceso para que tu intervención sea segura y con los mejores resultados posibles.









